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Sobre mi: |
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Naci en el Distrito Federal en 1976, y que en la actualidad radico en el Estado de México; desde mi temprana infancia empecé a descubrir la fascinación por esas “cajas con llantas” que conocemos como autobuses de pasajeros. A los 5 años ya sentía la atracción por los autobuses, gracias a que en la colonia que vivía había una línea de autobuses suburbanos que partían de la estación del Metro Indios Verdes y recorrían rutas hacia el municipio de Ecatepec, entre ellas mi colonia, tenían un servicio de segunda clase con autobuses del tipo convencional (coraza DINA, carrocería Capre) y un servicio de primera clase con autobuses Somex 1500, que yo nombraba como los “Bonitos”. A esa edad algunos de mis juegos consistían en elaborar pequeñas maquetas que simulaban terminales de autobuses donde me entretenía reproduciendo el movimiento de una terminal, para esto utilizaba cochecitos y unos pequeños autobuses que hacia con cartulina blanca iluminada como los autobuses de línea y pegado con resistol, eran muy rústicos pero tenia mi propia flotilla para jugar, y también llegue a hacer unos mas grandes hechos todo de cartón corrugado que tenían la característica de que le ponía sus asientos, portabultos, puerta abatible y sus llantas con movimiento, este seria el antecedente de mi afición por el modelismo en especial de autobuses a escala. También me gustaba dibujar y en especial elaboraba autobuses, así transcurrían mis juegos y mi afición iba aumentando por los viajes que realizábamos. Una vez al año realizábamos un viaje al norte del país, mi papá es del Estado de Coahuila, este viaje lo realizábamos unas veces en auto y otras en autobús, en este ultimo modo es del que tengo mas recuerdos de aquellos tiempos, así como cuando íbamos a vacacionar a cualquier parte tengo en mi mente las ocasiones que lo hacíamos en autobús, como la vez que fuimos a Acapulco y me subí en uno de los últimos “Patones” Sultana, que yo nombraba “el de dos pisos” por su impresionante tamaño y esos cuatro ejes; y que por desgracia no me toco disfrutarlo en la plenitud de su servicio. Cuando emprendíamos el viaje al norte, a la tierra de mi papá y por supuesto seleccionábamos ir en autobús, siempre utilizábamos Transportes del Norte. La aventura comenzaba 3 días antes al ir a comprar los boletos a la Terminal de Autobuses del Norte, para la corrida de las 23:00 horas, llegado el día del viaje y teniendo todo listo, equipaje, etc; iniciábamos el trayecto a la terminal, al llegar por la calle de Euzcaro, se visualizaba la fachada de la Terminal sobresaliendo sus enormes letras iluminadas de color verde, al entrar registrábamos el equipaje en la taquilla y nos dirigíamos a los andenes. Al entrar a los andenes mi emoción aumentaba y rápidamente me dirigía al anden en donde sabia que encontraría ese Autobús DINA Olímpico color blanco con 2 franjas una roja y la otra azul, y en el letrero de ruta el destino, Saltillo. En lo que esperábamos que el operador del autobús abriera la puerta echaba un vistazo a los autobuses de las líneas que estaban alrededor, a la derecha Ómnibus de México, con sus unidades con los faldones, lamina entre ventanillas y copete en color azul oscuro, seguido por Transportes Chihuahuenses, línea hermana de T. Del N. Que utilizaba los mismos colores pero en otro orden, y mas para allá los Estrella Blanca; Autobuses Anahuac, a la izquierda estaban los de Tres Estrellas de Oro, seguido por los ADO con su clásico “reboso” violeta. Al abordar enseguida buscaba mi asiento, siempre el de ventanilla, abría esta para seguir observando los alrededores y sentir la textura de la pintura negra mate de la laminación entre ventanillas característica de los autobuses del Grupo Estrella Blanca, probaba la luz de lectura, el mecanismo de reclinación del asiento, con su forro de tela blanca con su logotipo en la cabecera, al dar la hora de partida, por la ventanilla miraba los traseros de los autobuses en andenes, todos ellos Olimpicos o un Somex 5000 que era raro de ver, así iniciaba el andar. Al llegar a la autopista México-Querétaro e ir avanzando mas poco a poco desaparecían las luces de las casas y al llegar a la caseta de cobro, era el ultimo indicio que indicaba la marcha continua ya hacia nuestro destino. Mis ojos se cerraban esperando llegar a la siguiente ciudad donde el autobús haría la primera escala. Querétaro, llegando a esta ciudad era recibido por sus famosos arcos y sus desiertas calles nocturnas, era entonces cuando visualizaba la fachada de la terminal de Querétaro, cuando el autobús se estacionaba en el anden designado el operador daba 10 minutos de estadía, miraba alrededor y solo de veían pocos autobuses generalmente que cubrían rutas largas como en el que íbamos nosotros. Emprendíamos la marcha rumbo a San Luis Potosí donde seria la siguiente escala, la rubrica era la misma al arribar a aquella ciudad, ya estando ahí el operador también daba el mismo tiempo para caminar o ir al baño de la terminal, mi papá y yo bajamos entrábamos al área de taquillas, ahí observaba una terminal vacía al igual las taquillas, no tenia mucho tiempo para mirar con mas detenimiento y regresábamos al autobús para seguir nuestro camino. Partíamos ya rumbo al siguiente destino, Matehuala, S.L.P., esa terminal tenia la característica de que ya observaba líneas del tipo regional, como por ejemplo las de Grupo Senda que no recuerdo como se llamaban en ese entonces, pero sabia que eran de origen Tamaulipeco, y otras mas. Amanecía, los primeros rayos de sol entraban por las entre-tramas que quedaban entre las cortinas de las ventanillas, un nuevo día estaba empezando, los pasajeros iban despertando, abrían sus cortinas para observar en que punto del viaje se encontraban, alrededor de las ocho de la mañana, el autobús se detenía en un restaurante a la orilla de la carretera, y el conductor nos decía que teníamos 30 minutos para desayunar, la gran mayoría descendía para comer algo, yo bajaba para acompañar a mis papas, pero no comía nada , mejor salía a admirar el camino, el paisaje y las montañas que rodeaban la región en donde nos encontrábamos, pero mi atención se enfocaba en ese instante a el Autobús en el que viajábamos, que era iluminado por el sol y que se encontraba a la orilla de la carretera con el trasfondo de un paisaje montañoso, digno de cual postal que todos desearíamos tener en la lente de nuestras cámaras que preservarían dicha imagen. Así es como recuerdo aquellos viajes, aun hoy cuando visito la Central del Norte por un instante me transporto al pasado y mi mente crea la imagen de esos olímpicos estacionados, apacibles como si nada hubiera cambiado. Toda una era la de los Olimpicos, Somex y Sultanas, pero estaba otra por llegar, la del Avante y Premier, acompañada por cambios estructurales por parte de las empresas que prestaban el servicio publico federal, y la Desregulación del transporte de pasajeros, que dio lugar a la creación de servicios de lujo. Iniciada la nueva etapa del autotransporte de pasaje con los servicios de lujo, los primeros que vi fue el Realmente Ejecutivo de Ómnibus de México, con Avantes y algunos Olímpicos, seguidos de el PLUS de Cristóbal Colon, UNO de ADO, entre otras marcas. Ahora bien, otra etapa fue la importación de autobuses, el primero de ellos el O- 371 de Mercedes Benz, que trajo la Flecha Amarilla, para su marca ETN, aun recuerdo la primera vez que vi ese autobús algo maravilloso para ese tiempo. Un evento muy importante fue la el día que mis padres me llevaron a la Expo Centenario que organizo la SCT por allá del 90, Ahí se presentaron DINA, MASA, Mercedes Benz y la recién creada Ómnibus integrales, vi el primer DINA Dorado, pintado de negro con oro, el premier (otro clásico), el O 371, y el Jaguar, uno de los días mas felices de mi vida por que también era mi cumpleaños y se podría decir que mi mejor regalo. Así transcurrió mi niñez, ya estando en la prepa comencé a visitar las oficinas de las líneas, en una oportunidad de realizar un trabajo de investigación elegí el tema del Autotransporte, así que emprendí la marcha y la primer empresa que me apoyo en la investigación fue Tres Estrellas de Oro, visite sus oficinas en la Ciudad de México, ahí me dieron revistas que obsequiaban a sus pasajeros, revistas internas, e información para mi trabajo, la empresa tenia muy buenos planes de inversión en equipo de importación , fueron de los primeros en traer Scania con Busscar, y traerían Prevost, aunque eso ya no ocurrió. Otra empresa que visite fue ADO, donde también me ayudaron en mucho con información, revistas, posters, al igual fui bien recibido en las oficinas del Grupo Estrella Blanca y donde me brindaron apoyo con información y el libro de su Historia. Otro punto donde también acuda fue la Cámara del Autotransporte de Pasaje y Turismo (CANAPAT). Quiero aprovechar para hacer un agradecimiento a todos aquel de estas empresas y organismos que durante todo este tiempo me han ayudado y regalado algo de su tiempo, por que han observado el interés que tengo por la actividad a la que se dedican, el autotransporte. En CANAPAT ocurrió algo similar, ahí tuve la oportunidad de prestar mi servicio social, colaborando con el Gerente de Comunicación, y conocer mas a fondo la actividad del medio. Cuando llego la hora de elegir que carrera estudiar pasaron por mi mente algunas opciones primero estaba enfocado a estudiar ingeniería mecánica, pero después supe de otra carrera que reunía al 100% mis expectativas, poder trabajar desarrollando autobuses en el aspecto conceptual y pode llevarlo a la realidad, la carrera era Diseño Industrial, la cual estudie en la Universidad Nacional Autónoma de México, me titule con la Tesis Autobús Foráneo, en la cual desarrolle junto con un compañero una Carrocería sobre un Chasis Volvo. En esa misma época me encontraba trabajando en una empresa que fabricaba Carrocerías para autobuses, donde me dieron la oportunidad de colaborar en el desarrollo de tres modelos junto con el equipo de ingeniería, su nombre Industrias Jiménez O´Farrill, hoy extinta. Cuando termino mi ciclo en JO´F entre a trabajar a Asientos D´Chelyn donde por desarrolle algunos modelos de asientos para autobuses urbanos. Posteriormente me incorpore al equipo de ingeniería en la Planta de Conversiones de Grupo Estrella Blanca en la cuidad de Pachuca, donde laboro en la actualidad. Aunque me dedique a desarrollar nuevos productos, no dejo de ver al pasado ya que me considero algo melancólico, me gusta mucho ver imágenes de autobuses del pasado, y por supuesto del presente.
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